Pensentires em Prosas, Versos e Sonhares.

Voar junto e dar ASAS aos Sonhos, amplia possibilidades, de viver-se intensamente.

Textos

 

Seis de 12 Passos

12 Pasos. Espiritualidad y Alcohólicos Anónimos (*)

 

Luiz Carlos D. Formiga

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Acredite que um Poder Superior pode conduzir à sanidade, à libertação

Entregue a vida aos cuidados de Deus, esta deve ser sua consciente decisão

Admita perante Deus, perante si e perante o outro, suas falhas do dia a dia

 

Deixe que Deus remova seus defeitos de caráter. Tenha em Jesus um modelo e guia

Rogue humildemente a Deus que o livre da prepotência, entre tantas, grave imperfeição

Melhore o contato com Deus, como o concebe, por meio da prece consciente e da meditação

 

Foi Deus que me criou. Deus é Causa Primária de todas as coisas. Foi Deus que criou você

Você pode até espernear, mas Deus é Inteligência Suprema, criou a mim e a você. Pode crer!

 

 

 

 

 

 

 

Música. Ouça. Samba

Acredite Edith

Letra Luiz Carlos D. Formiga

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André Trigueiro

Divulga livro sobre Alcoolismo e drogas. 

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12 Passos. Espiritualidade e Alcoólicos Anônimos. NEU-Reflexões

https://www.recantodasletras.com.br/mensagensdeamor/3561284

 

 

 

 

 

(*)

12 PASOS. ESPIRITUALIDAD Y ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS
Luiz Carlos D. Formiga
1. Inicialmente la persona tendrá que admitir la impotencia ante la droga y que perdió el dominio sobre la propia vida.
El hombre que desea ardientemente la renovación deberá cumplir la ley de justicia y de amor, en su mayor pureza. Son leyes divinas o naturales. Cierta vez un centurión se vio impotente ante el tormento de su criado. Ese día, el verificó que había posibilidad de recuperación, aun mismo sin el desplazamiento de Jesús al local para hacer la imposición de manos. (Mateos 8:5-8).
“Y, llegando el sábado, Jesús comenzó a enseñar en la sinagoga; y muchos, oyéndolo, se admiraban, diciendo: ¿de dónde le viene estas cosas?” (Marcos 6: 2-3).
2. Usted puede torcerse, no en tanto, acreditar que un Poder Superior puede devolvernos la salud es parte de la liberación.
La persona deberá reflexionar sobre una Inteligencia Suprema, una causa primaria para todas las cosas; en ella depositar la fe creyendo en Su bondad, justicia y sabiduría. Deberá aprender a tener fe en el futuro y colocar los bienes espirituales por encima de los temporales.
“Preguntaron a Jesús: ¿Maestro, cual es el gran mandamiento en la a ley? Y Jesús les dijo: Amarás al Señor tu Dios. Este es el primer y gran mandamiento. Y el segundo, es semejante a este, es: Amarás a tu prójimo como a ti mismo (Mateos 22: 36-39).
Jesús no era profesional “de la religión”, más si de carpintería. No en tanto, dejaba al pueblo estupefacto.
3. Percibiendo una Inteligencia Suprema, que hizo surgir galaxias, la persona tomará la decisión de entregar su voluntad y su vida a los cuidados de Dios, en la forma en que Lo pueda concebir.
Unirá razón y fe. “Mirara para las aves del cielo, que ni siembran, ni recogen en graneros, y comprenderá que el Padre celestial las alimenta.” Usando la razón responderá: “No tenéis vosotros mucho más valor que ellas?” (Mateos 6: 26). Valorizará así a los que están con ella en la lucha y aprovechará todas las ocasiones para hacer resaltar lo que sea provechoso y de valor encontrado en ellas.
4. Valientes serán vencedores, siendo así aran minucioso y sin temor inventario moral de sí mismos. El hombre nuevo será reconocido por su transformación en términos de valores ético-morales. Jesús enfatizó la necesidad del progreso, no podrá descuidar deberes, más si cumplirlos conscientemente.
“Así resplandezca vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre, que está en los cielos.” (Mateos 5: 16)
5. Tendremos que admitir ante Dios, ante nosotros mismos y ante otro ser humano, la naturaleza exacta de nuestras faltas. Eso nos enseñará también a ser indulgente ante las debilidades ajenas, porque sabemos que también necesitamos de indulgencia. Saber convivir es adquisición preciosa. Jesús no dijo que la práctica sería fácil.
“Es que os envió como ovejas en medio de lobos; por tanto, sed vosotros prudentes como las serpientes e inofensivos como las palomas. (Mateos 10: 16)
6. Llenos de fe y de coraje habremos de pontificarnos para dejar que Dios remueva todos nuestros defectos de carácter. Un defecto que Jesús combatió fue el deseo de venganza, eso porque el hombre nuevo, poseído de amor a su semejante hará el bien por el bien, sin esperar recompensas; retribuirá el mal con el bien, tomará la defensa del débil contra el fuerte, y sacrificará sus intereses a la justicia. “No se turbe vuestro corazón; creed en Dios, creed también en mí.” (5 Juan 14:1-3). Jesús es excelente guía.
7. Deberemos entonces rogar humildemente a Dios que Él nos libre de nuestras imperfecciones. Solo los corajosos y lúcidos perciben y enfrentan la propia prepotencia. Otra imperfección es el deseo de obtener privilegios. Como hombre libre, tendremos que ser buenos y benevolentes para con todos, sin distinción de razas, ni de creencias.
Jesús dijo que “el Hijo del hombre vendrá en la gloria de su Padre, con sus ángeles; y entonces dará a cada uno según sus obras.” (Mateo 16:27)
8. Es importante hacer una relación de todas las personas que hayamos perjudicado y procurar, con todas las fuerzas, reparar los daños que les causamos. Aún mismo que guardemos alguna amargura, por nosotros haber reprendido anteriormente. La reparación es fundamental.
“Concíliate deprisa con tú adversario, mientras estás en el camino con el...”. “En verdad te digo que de manera ninguna saldrás de allí mientras no pagues el último céntimo.” (2 Mateos 5:23-26).
El hombre renovado perdonará y olvidará las ofensas y solo de los beneficios se acordará, por saber que le será perdonado conforme el haya perdonado.
9. Enfatizamos que es urgente hacer reparaciones directas de los daños causados a tales personas, siempre que sea posible, salvo cuando eso signifique perjudicarlas o a otros. La reparación directa está contenida en el segundo gran mandamiento.
¿“Maestro, cual es el gran mandamiento en la ley? Y Jesús le dijo: (...) Y el segundo es: Amarás a tú prójimo como a ti mismo.” (1 Mateos 22:36-39).
Realmente el hombre nuevo será altruista y encontrará satisfacción en los beneficios que esparce, en los servicios que presta.
10. La renovación será diaria y siempre se tendrá que hacer inventario personal. Cuando se hallara en error deberá admitirlo prontamente. En ese sentido, estudiará sus propias imperfecciones y trabajará incesantemente en combatirlas. Entenderá, finalmente, el cambio de paradigma - “Oísteis que fue dicho: Amarás a tú prójimo, y odiarás a tu enemigo. Yo, sin embargo, os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os odian, y orad por los que os maltratan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos.” (3 MT 5: 43-44)
11. Por medio de la oración y de la meditación, procurará mejorar el contacto consciente con Dios, en la forma que Lo concibe, rogando apenas el conocimiento de Su voluntad y fuerzas para realizar esa voluntad.
“Más tú, cuando orares, entra en tú aposento y, cerrando tú puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre, que ve en secreto, te recompensará públicamente”. (Mateos 6:6-9).
Podrá decir, al día siguiente, que alguna cosa trae ahora de mejor de lo que en la víspera.
12. Finalmente, habiendo experimentado este despertar de la conciencia , ahora lúcida, gracias a los “12 Pasos”, deberá procurar transmitir ese mensaje a los compañeros “dependientes químicos” y practicar esos principios en todas sus actividades.
El aumento de nivel de la inteligencia espiritual  es señal de progreso.
“Resplandezca vuestra luz delante de los hombres, para que vean buenas obras. (6. Mateos 5: 11). “Curad a los enfermos (...); de gracia recibiste, de gracia da.” (Mateos 10:8).

 

 

 

LUIZ CARLOS D FORMIGA
Enviado por Juli Lima em 29/06/2026


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